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Lo que no hay que hacer en vacaciones

Se acercan las vacaciones de verano y uno se empieza a preguntar que hacer en ellas. Cualquier persona diria que no hay una receta magica que te diga que cosas hay que hacer para pasarla bien en las vacaciones, pero hay una que se basa en lo que no hay que hacer en las vacaciones. Es infalible.

 Primero analicemos que entendemos por vacaciones. Vacaciones es esa epoca del año en la que una o todas nuestras actividades se toman una siesta para despertar en un momento posterior previamente definido. La clave para pasar unas buenas vacaciones es no hacer lo mismo que hicimos en la epoca de no vacaciones. Esto parece ser inevitable, puesto que si en la epoca de no vacaciones hacemos alguna actividad que en las vacaciones interrumpimos, ya estamos dejando de hacer algo y la felicidad en nuestras vacaciones pareceria asegurada, pero no. Lo que no hay que hacer en vacaciones, mas alla de las actividades rutinarias, es la vida rutinaria.

Mucha gente, me incluyo, dice que en las vacaciones quiere salir de Buenos Aires, irse a cualquier lado con tal de salir de esta selva de cemento. Ese es el ejemplo mas claro de una negacion positiva, es decir, en realidad lo que queremos es no estar en Buenos Aires como todo el resto del año.

Pero no se asuste, tampoco hace falta ser tan extremista y pensar que la unica solucion para unas buenas vacaciones es irse de Buenos Aires, sino que hay otras economicamente mas factibles, ya que el concepto es no hacer lo que hacemos siempre, solo hay que encontrar esos pedacitos de rutina y cortarlos con la tijera de la improvisacion. Si en el año uno se lo pasa todo el dia en su casa en las vacaciones hay que tratar de estar lo menos posible en su casa. Si en el año uno se despierta temprano, en vacaciones hay que despertarse tarde (lo que no es lo mismo que decir acostarse temprano…).

Quiero aclarar que no hacer algo no significa simplemente la ausencia de ese algo sino que hay que reemplazarlo por otra cosa…

Ahora bien, hace falta esperar a las vacaciones para hacer este tipo de cosas? Claro que no, el tema es que en general tenemos una filosofia de vida pseudo estructurada y tendemos a pensar que hay un momento para cada cosa: para estudiar, para trabajar, para salir, para pasarla bien, para descansar. Cuando en realidad lo mejor seria lograr un equilibrio. Al que lo logre a diario lo felicito.

Por ultimo me gustaria dejarlos pensando en algo que vale la pena pensar cada tanto. Uno en la vida siempre busca la felicidad, no importa como la logre, pero es lo que busca. Ponganse a pensar, y van a ver que los recuerdos buenos que tengan en general son de cosas atipicas que hicieron o les pasaron. Nadie se acuerda de todos los dias de clase del coelgio sino que se acuerda del dia en el que un compañero inflo un preservativo, le dibujo una carita y lo deja flotando en el patio a la hora del recreo de jardin o esa mañana en la que salto sobre el techo del kiosko en medio del recreo… nadie se acuerda de todos los dias que trabajo sino que se acuerda del dia que se quedo encerrado en el asensor de la oficina con una chica muy bonita que tenia claustrofobia y uno se tuvo que hacer el heroe… nadie se acuerda de todos los dias que salio un sabado a la noche sino que se acuerda del dia que sin saber como termino en una fiesta de turistas desconocidos en Belgrano… uno no se acuerda de todas las tardes de su vida sino de esa en la que fue a San Telmo a tocar la guitarra en la calle y fue aplaudido por una nena de 1 año y medio…

En fin, les dejo para pensar cuales son los momentos de alegria que recuerdan y van a ver que son de situaciones fuera de lo comun (que no significa locas, afortunadas o casi imposibles). Asique en estas vacaciones (o en esta vida para los mas sabios) a cortar la rutina!!

Actitud de la gente cuando camina por la calle

Voy a analizar la actitud de la gente cuando camina por la calle -en realidad vereda, no se porque existe esa costumbre de decirle calle a todo lo que es fuera de un edificio y no es plaza. Hay muchas actitudes en este escenario asique solo me voy a concentrar en las que mas me llaman la atencion. Voy a empezar por la actitud que me incentivo a escribir esto: la del tipo que camina pegado a la pared. La veo como una actitud sospechosa, como si la pared lo defendiera o con ella se camuflara ante ojos ajenos. Siento que quieren pasar desapercibidos. En general van con paso ligero y medio encorvados. Me causan la misma sensación que cuando veo a un perro con la cola entre las patas…

 Otra actitud que encuentro es la del tipo que camina por el medio de la vereda, cual matematico puro, parece que a cada paso saca la media aritmetica para saber cual es el justo medio de la vereda, hasta en esas veredas que tienen un fuerte declive, aspecto que complica el calculo ya que cambia la perspectiva. Parece lo mas logico caminar por el medio de la vereda, pero en realidad se puede ver como una actitud egoista o egocentrica. Ademas si justo esa persona es una viejita con un baston y la vereda es medio angosta, uno viene atras embaladisimo y tiene que poner freno de mano y esperar a la esquina para esquivar el obstaculo y seguir carrera al estres producto del apuro en el que vivimos.

 Tambien está el que camina pegado al cordón de la vereda, pero en general esto lo vemos solo cuando el sujeto quiere cruzar la calle de forma ilegal pero argentinamente aceptada. No tiene sentido sino caminar cerca del cordón ya que esa zona está poblada por arboles, postes de luz, bolsas de basura y gente que quiere cruzar por lo cual camina despacio y estorba.

 Siguiendo la regla de Aristoteles, voy a llegar a la conclusion de que el hombre virtuoso al caminar por la calle es el que camina por el medio, ya que es el justo medio entre los otros 2 extremos. Parece que Aristoteles era medio egocentrico…

Otro punto a analizar es a donde mirar o posar la vista cuando caminamos? Es algo que nos preocupa en la medida que somos conscientes de ello, es decir, si vas caminando por la calle con el mp3 a full te sentis en una burbuja y estas como inmune a la vista de los otros, pero si vas tranqui caminando sin tu aislante social y no tenes nada estresante en que pensar, te empezas a comer la cabeza pensando que hacer con la mirada. Descubri que no hay muchas opciones y que en general hay un mix de ellas segun el barrio por el que caminas, nivel de cuelgue que tenes y actitud social frente al mundo. Algunas de estas opciones son:

- Mirar al piso enfrente nuestro formando un angulo de 45 o 60 grados entre nuestra mirada y nosotros -esto se realiza mirando el piso a mas o menos 2 o 2,5 metros adelante, dependiendo de la altura de la persona. Es una buena practica ya que estamos mirando a donde estamos por pisar y podemos esquivar charcos, regalitos caninos y borrachos.

- Mirar a objetos cercanos a nuestro alrededor como autos, vidrieras, arboles, etc. No es muy aconsejable ya que requiere de una constante eleccion del objeto -esto contribuye al estres en el cual estamos sumergidos- y hasta de ir girando la cabeza tal vez, lo cual puede traernos problemas fisicos -sin contar que podemos parecer psicopatas.

- Mirar a objetos lejanos o al horizonte o algun punto de fuga arbitrario. Parece la mejor opcion pero no lo es, es mas, es casi inpracticable. Podes elegir mirar a la nada pero la verdad es que el ojo humano no tarda en desconcentrarse y si miramos algo que no tiene movimiento, rapidamente se va a aburrir y va a buscar otra cosa. Este es el gran fenomeno de la tele, entretiene porque el ojo humano se “relaja” teniendo movimiento constante para ver. Digo que se relaja porque no tiene que moverse él, sino que se fija la vista en un cuadrado de 20 pulgadas y ese cuadrado hace el resto. Hagan la prueba. 
 Bueno, quiero aclarar que esta actitud se hace consciente solo cuando nos cruzamos con gente en la calle y no sabemos a donde mirar -sobre todo si es un conocido que no queremos saludar o es del sexo opuesto y nos llama la atencion- o a partir de ahora cuando vayan caminando por la calle pensando en este post : )

Por ultimo quiero comentar algo que me llama mucho la atencion, vieron alguna vez la actitud de la gran mayoria de las personas al llegar a una esquina?? Yo no la entiendo, miren que hace meses que vengo mirando esto y se da mucho… Lo que hacen estos dementes totales es al llegar a una esquina, seguir un poco la curva como si la fueran a tomar pero despues simplemente cruzan y siguen rumbo derecho a como venian. Es decir, si el desquiciado tiene la calle a su izquierda, va caminando para adelante, cuando llega a la esquina sigue la curva, es decir camina un poco para la derecha y luego cruza hacia adelante… Por ahi este grafico les ayuda a entender:

Actitud de la gente frente a las esquinas


Yo realmente no lo entiendo. Lo he consultado con gente que lo hace y ellos ni siquiera lo saben. Algunos dicen que es porque la senda peatonal esta ubicada de forma tal que te obliga a hacer eso, pero es un autoengaño, muchas veces ni siquiera hay senda peatonal, es mas no pasa un alma por ahi y lo unico que hacen es alargar camino. Si alguno realiza carreras de transeuntes por la vereda contra personas sin decirselo, este dato es mas que valioso, ya saben que en la esquina les pueden sacar ventaja.

Bueno, esto es todo. Que cosa no? Caminar por la calle, algo de todos los dias, que lo hacemos casi por inercia, sin pensar… miren de cuantas pequeñas cosas nos perdemos gracias a las grandes cosas que hacemos -estar todo el dia sentados frente a una compu…

Como las ideas

Como las ideas, que son muy importantes. Las ideas tienen contenido y forma, y este decir es poco y mucho a la vez. Contenido es su escencia, lo que parecería ser lo realmente importante. Pero cuantas ideas buenas no supieron mostrarse y fueron menospreciadas y dejadas de lado? Por eso es muy importante tambien la forma de las ideas. La forma es el envoltorio, como se muestran, si se hacen descubrir o se escuchan por encima de todo, si se expresan de forma directa o indirecta, si tienen un lenguaje elegante o suenan aspero a los oídos del hombre. El hombre es un animal de 5 sentidos por sobre todas las cosas. Los sentidos son los primeros en juzgar y luego sentencia la razon. Cuantas veces nos cegamos con la forma de algo y eso en nuestra cabeza moldea su contenido y nos convence -por un tiempo- de que es bueno? Ahora cuantas veces rechazamos un buen contenido por una mala forma, que no nos deja ver que la forma se puede trabajar y el contenido no tanto? Y que pasa cuando hay un equilibrio entre contenido y forma? No sirve, equilibrios hay demasiados, uno siempre busca algo mas… Como las ideas, que son muy importantes, asi son las mujeres.

Como una bola de nieve

Como una bola de nieve. Fria y compacta, que se puede agrandar y achicar, siempre con mas de lo mismo. Tiene cierta temporalidad que depende del entorno y del uso o abuso. Algunos la conocen y es parte de sus vidas cotidianas, otros la conocieron en un momento y ahora es solo un recuerdo lejano, otros no la han conocido todavia - nunca es tarde - y muchos ya nunca lo haran. No viene sola, trae un mundo de sensaciones, agradables y desagradables. Cada persona puede usarla de muchas maneras o tal vez no usarla para nada. Se puede usar para uno mismo o compartirla con otras personas. Se puede usar para hacer algo lindo o para hacer algo feo. No siempre se elige, a veces viene sola, lo que es inevitble es pasarla por alto. Como una bola de nieve, asi es la fama.

Gracias Cortazar

Cierta mañana de Noviembre, una señora que ya habia festejado las bodas de oro con la vida entra a una comisaria. Se para frente a un escritorio en el que se encontraba sentado un hombre vestido de uniforme tomando una taza de cafe y dice: “Oficial, me han robado la vida.”

El oficial, ante tan grave pero absurda acusacion, trata de poner cara de serio sin lograr esconder del todo una mirada de consuelo y hasta de lastima hacia la señora.

- Señora, eso es imposible, ya que si mis sentidos no me engañan la estoy viendo moverse y escuchando hablar en este mismo instante. En general una persona sin vida es incapaz de hacer eso…

- En realidad no me la han robado toda, solo una parte.

Al oficial le llamaba mucho la atencion la tranquilidad con la que la señora hablaba del asunto, como si hubiera llegado a hacer esa declaracion tras una larga y extenuante reflexion.

- A ver señora, a que se refiere con que le han robado una parte de su vida?

- A que no la tengo mas, me la arrancaron.

- Y se puede saber quien se la arranco?

- Yo.

- Como que usted se arranco una parte de su vida? Entonces usted es la culpable? Viene a entregarse? Pero usted dijo claramente que “se la habian robado” como si lo hubiera hecho otra persona…

- Claro, no es algo que otras personas le puedan quitar a uno asi nomas, pero sin duda que yo no tuve intencion de hacerlo. Algo tuvo que llevarme a eso, ya que ninguna persona en su sano juicio haria cosa semejante.

- Y tiene idea de que o quien pudo llevarla a hacer eso?

- Si.

- Me puede decir quien?

- Si, el sueño. Pasé gran parte de mi vida haciendo una actividad de la que casi no tengo recuerdos. Uno vive para acumular recuerdos y luego repasarlos en sus ultimos dias como una gran pelicula en la que uno es el protagonista.

- Señora uno no vive solo para eso, tambien trata de disfrutar cada momento, hacer las cosas que le gustan…

- Usted disfruta de dormir y soñar? Como puede disfrutar estando inconsciente?

- Bueno pero igualmente el sueño es necesario, es una necesidad del cuerpo y de la mente, para relajarse ambos.

- Ve, a eso voy. Es mi propio cuerpo y mi propia mente quien me han robado tanto tiempo que yo podria haber aprovechado haciendo la pelicula de mi vida.

- Aja, y solo por curiosidad, me puede decir con que soñaba cuando dormia?

- Hace varios años que tengo siempre el mismo sueño. Estoy parada en la puerta de un jardin un dia soleado, esperando que salga mi hija, no se porque se que es hija y no hijo. Mientras espero charlando con otras madres de otros nenes del jardin, me llama mi marido para avisarme que llegara a casa mas temprano de lo habitual y que ya saco entradas para el concierto. Ahi me despierto.

- Es usted casada?

- No.

- Tiene hijos?

- No.

- Para usted ese sueño es bueno o malo? Es decir, es un sueño o una pesadilla?

- No se, un sueño supongo…

- Entonces señora permitame decirle que sus sueños no le robaron nada, es usted quien se esta robando sus sueños.

El Sol no es Solo

Está empezando a asomar el Sol y al palparnos la cara, nos damos cuenta de que no viene solo. No estoy hablando del efecto que causa en la piel, que hace que algunos se vean bronceados y recién llegados del caribe y otros nos veamos colorados al mejor estilo “palito de la selva”, tampoco estoy hablando de la humedad que en general acompaña al sol y al calor y que hace que la gente que no tiene el pelo “como Dios manda” lo tome como un problema al que hay que encontrarle una solución o que hasta hay que prevenir (es muy posible que algun dia lleguemos a tener libros, programas de television y hasta institutos de “cuidados del pelo frente a la humedad”); sino que estoy hablando de los recuerdos que aparecen en nuestras mentes como si se produjera un traslado mental parecido al traslado físico que se produce en una frenada brusca del subte.

En mi caso, lo primero que se me viene a la imaginación en una tarde soleada, son imágenes de cuando faltaba algún profesor en el colegio y teníamos hora libre. Sobre todo en el último año del colegio, donde la única diferencia entre las horas libres y las que teníamos clases eran de forma y de ley. En las horas libres nos encontrábamos tirados al sol en el piso del patio mientras que en clase nos tirábamos dentro de los bancos, tratando de llegar al punto en el que la parte superior del respaldo se nos clavaba en la nuca - dolorosa pero encontrada sensación. La otra diferencia era la reacción del responsable a cargo al ver un objeto contundente de material como arenoso pero compacto volando hacia la frente de la más inocente del curso, la que no molestaba a nadie - siempre dependiendo de la puntería de nuestros tiradores.

Si logro dejarme llegar un poco más profundo en mi cabeza, rescato las mañanas soleadas de los sabados (mañanas de CAM.RE.VOC) en la edad en que todavía no salía de noche hasta tarde- menos los viernes - y aprovechaba los sabados a la mañana, en mi humilde opinión el mejor momento de la semana.

Cabe recordar que en general, uno también relaciona el calor con las vacaciones de verano, definitivamente la época más esperada del año por la mayoría de las personas y también la época de mayor ocio y diversión. Es más creo que a veces hasta me parece recordar esa brisa de ciudad de playa que nos hace escuchar como un sonido sordo el vaivén de las olas del mar… (como carajo es un sonido sordo??!!).

En fin, bienvenido sea el sol.

La influencia de la gente de izquierda

Primero que nada quiero aclarar que esto no intenta ser un relato político y mucho menos una crítica de los pensamientos o valores de algunos sectores de la sociedad. Solo es un ejemplo de como cualquiera puede tomar 2 o mas palabras o situaciones y buscarles alguna conexión mediante un juego de palabras, un recurso tan apreciado por mi, y analizarlas como si existiera una relación entre ellas. Muchas veces por pura coincidencia podemos encontrar realmente sentido en estos juegos de palabras, otras veces no… No queda en mi definir si esta vez existe algun grado de veracidad en los resultados de mi análisis.

Se habran dado cuenta  que la mayoria de las peronas usan el reloj en el antebrazo izquierdo. Durante muchos años no le di importancia al asunto - es más inconscientemente lo veía como una posición natural, como si un reloj en el brazo derecho quedara mal - pero ahora me doy cuenta que ha llegado el momento de analizar este fenómeno.

El reloj es un invento del hombre para medir el tiempo. Si se quiere podemos llegar a decir que el tiempo en si es una unidad de medida de los “eventos” internos del hombre (sentimientos, pensamientos, etc…) y el concepto de segundos, minutos y horas lo unico que hacen es marcar una cronología cuantificable a los hechos.

La vida del hombre pasa, el tiempo permanece; “tu eres tiempo el que te quedas, y yo soy el que me voy” (Góngora). En fin, todos creemos entender el concepto de tiempo.

Ahora, que divertido que llevemos el reloj en el antebrazo izquierdo, siendo zurdos o diestros, que la izquierda lleve el reloj, es decir que la izquierda lleva el control del tiempo… 

En la Argentina se suele decir que la gente no tiene memoria. No voy a ampliar este punto, solo voy a decir que algunas cosas si se suelen recordar con cierta frecuencia… Como el tiempo lo maneja la izquierda, esta es quien selecciona las cosas a recordar… y hay fechas en las que se vuelve el tiempo atras para recordar algunas cosas…otras no.

En mi caso, usé reloj en el antebrazo izquierdo durante muchos años hasta que se me rompió la malla y me dijeron que era irreparable. Hoy en día uso el celular para mirar la hora y me sirvo de las dos manos para usarlo ya que lo guardo en el bolsillo izquierdo entonces necesito la mano izquierda para sacarlo del bolsillo pero en seguida lo paso a la mano derecha, mi mano hábil, para abrir la tapita y mirar la hora. Fijense como el uso de la tecnología, en este caso, hace que la izquierda y la derecha se complementen…

Esto es solo un ejemplo, no estoy queriendo decir que la tecnología influya en la izquierda y la derecha porque eso no es verdad, o si? Mi punto es que la evolución de las cosas tiene que llevar al complemento de las personas, a la unión y no al distanciamiento.

Sombra

Alguna vez, un ebrio en su peor noche (noche en la cual no podía tomar), escribió lo siguiente:

“La sombra es consciente del estado de su amo, su dueño; lo imita en cada movimiento, pero ¿por que es oscura? Como la noche sin luna, el café sin azúcar, o un africano en bolas…

La sombra no tiene la culpa, no es cómplice ni partícipe, solo es compañía. Hoy soy sombra, mañana me tocará crearla a mi. Un día no habrá mas sombras por lo tanto encontraremos la luz, el final del túnel. Espero no sea pronto. Gracias sombras.”

Ser un buen tipo

Siempre fui un chico muy bueno. Desde que nací, aún cuando todavía no tenía noción de la bondad y la maldad, yo era bueno. En mis primeros años no lloraba ni me quejaba, sino que simplemente me dedicaba día y noche a acatar esas órdenes que me eran dadas por mis padres en lenguas extrañas, tan extrañas para mi.

Fui creciendo pero mi tendencia a ser un buen tipo continuaba, alimentando la viveza de otros…

Cuando venían amiguitos a casa a jugar con los lego o los playmovil, luego de crear todo un mundo de plástico articulado llegaba el momento en que el amiguito se tenía que ir a su casa. En ese momento el susodicho podía llegar a hacer un ademán evidenciando que se le había hecho tarde como para ayudarme a ordenar el cuarto minado de juguetes y yo, ser pequeño pero comprensivo, veía la encrucijada en que se encontraba mi amiguito y con mi mejor tono de despreocupación le decía: “no te preocupes, yo ordeno”. Era una respuesta sincera, en serio.

Muy distinto era la situación inversa. Las pocas veces en que iba a la casa del amiguito a divertirme con sus juguetes, la historia era diferente. Si estábamos demasiado involucrados en la creación de un mundo lo más parecido posible al nuestro (no éramos tolkien…) podía pasar que se nos hiciera tarde y yo actuara de la manera en que mi amiguito actuaba en mi casa cuando estábamos en una situación de características similares a lo que mi amiguito respondía con algo así como: “si me ayudas en 5 minutos ordenamos todos, sino mi mamá me va a retar” (que bajo esto de excusarse con la mamá, pensar que hay gente que todavía lo hace…). Si la diversión no era tan magnífica y por lo tanto incapaz de detener el tiempo o la noción del mismo, o llegaba la madre de mi amiguito a avisarnos que se estaba haciendo tarde; yo me ofrecía gustoso a ayudarlo a ordenar el cuarto y en 15 minutos se producía el Apocalipsis para nuestros seres con peinado “corte taza”. Quiero aclarar que ayudar a ordenar a mi amigo no era otra cosa que ordenar todo yo…

De esto saco que “Los niños perdonan todo”, ya que estas situaciones se repetían varias veces de la misma manera y yo era consciente de ello.

Con el transcurso de los años las cosas no cambiaban y no porque yo sea un navo - no te rias. Debo confesar que algún día llegue a pensar lo siguiente:

“A veces mi mayor defecto es ser demasiado bueno”.

Si todos fuésemos super buenos, sería genial; pero la realidad no es así. La pura bondad alimenta a la maldad, sin querer. Si no existiera la maldad, el mundo sería muy distinto:

1) No habría leyes y por lo tanto no existirían los abogados - por alguna razon todos entendemos que eso estaria bueno…

2) No habría guerras,

3) No habría ilusiones partidas.

…pero tampoco habría pasión por el deporte, noción del bien y valores. Maradona no sería famoso, Aristóteles no hubiera escrito tanto y no habría una película de Gandhi…

Pero lo más importante: las chicas lindas y top no podrian distinguir entre el chico que las va a cagar con otro bonito envase y el que les va a ser fiel hasta en sus pensamiento - si, somos pocos pero existimos - y podrían cometer la equivocación de elegir al chico fiel y las leyes del universo se irían al demonio.

Un día más de la semana

Odio los Domingos. No lo puedo evitar. Hace mucho tiempo me di cuenta y nunca pude saber porque. Luego de una larga meditación creo que logré llegar al motivo por el cual odio a esos inocentes días.

“Si Dios descansó el séptimo día (digamos que el Domingo), ¿quien soy yo para hacer algo ese día?.” Esta frase es muy real, pero también es verdad que Dios no iba a la facultad y no hacía trabajos prácticos ni rendía parciales. Entonces hay una pequeña diferencia. Cualquier persona que estudie una carrera de grado o un terciario y la lleve mas o menos al día, sabe que eso requiere de un poco de dedicación en casa (si, en las privadas también). Cualquier persona que trabaje de forma independiente en su casa, sabe que es muy difícil administrar el tiempo y los horarios de trabajo, y por lo general se termina trabajando cualquier día y a cualquier hora.

 Ahora bien, los invito a que se pongan en mi lugar: soy una persona que estudia y trabaja de forma independiente en su casa. Tengo mucho para hacer en casa. Mi semana y la de cualquier persona que elija mi forma de vida y tenga mi minúscula fuerza de voluntad, será de la siguiente manera.

- De Lunes a Viernes: trabajará unas horas con las obligadas distracciones de las comodidades del hogar potenciadas por la ausencia de una autoridad que controle la productividad del trabajador; y cursará una cierta cantidad de horas en la facultad. Puede ser que algún que otro día estudie o avance con algún trabajo práctico - sobre todo si es martes y hay que entregarlo el miercoles o cosas por el estilo. Pero de esto muy poco, total tenemos todo el fin de semana…

- Sábado: Llegó el primer día libre (en algunos casos). La felicidad nos abruma. Si se salió el Viernes se duerme hasta tarde y luego se planea la salida del sábado. Porque estudiar hoy si puedo estudiar mañana? Hoy tengo que disfrutar del primer día libre después de una semana agotadora…

- Domingo: Es obligación despertarse tarde y levantarse más tarde aún (nada más lindo que quedarse remoloneando un rato tirado en la cama). Luego del almuerzo familiar empezamos a engañarnos diciendonos: “no me va a pasar lo del Domingo pasado, hoy voy a estudiar y adelantar con el laburo”. Miramos por la ventana y vemos un sol que nos activa la facultad de distracción a tal punto que no podemos concentrarnos en lo que ”tenemos” que hacer. Es una lucha moral que dura alrededor de 50 minutos, 1 hora. Finalmente nos damos cuenta que ya es demasiado tarde para estudiar (a penas las 4.30 de la tarde) y también para arreglar para juntarse con amigos o hacer algo divertido. Terminamos pasando todo el día haciendo nada y encima quedandonos con la culpa de no haber estudiado. Llega la noche y a esta culpa se le suma la horrible sensación de fracaso por no haber logrado cambiar la situación del pasado Domingo y además se adhiere a esto el pensamiento de que inevitablemente mañana será lunes y volveremos a la rutina - como si hubieramos salido de ella… - y nos acostamos tarde pero no tenemos sueño y damos vueltas y vueltas super desvelados, pasan las horas y seguimos dando vueltas y más vueltas y encontramos incómodas todas las posiciones que sabemos que son no solo las que comunmente adoptamos para dormir sino las más aconsejadas por los especialistas (??) para relajar totalmente el cuerpo y encontrar el sueño profundo; y segimos dando vueltas hasta que obviamente sin darnos cuenta nos quedamos dormidos… Como odio a los domingos.

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