- Adoro mirar las estrellas. Pasar horas y horas tratando de trazar dibujos de objetos imaginarios solo con el uso de mi imaginacion y aquellos puntitos blancos que estan como salpicados en el cielo.
- Si, son increibles. Es una lastima que nos veamos obligados a esperar a la noche para poder apreciarlas y jugar con ellas.
- Para mi eso es lo mejor de todo. Si no me aburriria. En cambio de esta forma tengo que esperar a que sea de noche y ademas contar con la suerte de que este despejado para reencontrarme con el estatico espejo de mi imaginacion.
- Pensar que si no existiera la noche jamas podriamos apreciarlas…
- Si, son increibles. Es una lastima que nos veamos obligados a esperar a la noche para poder apreciarlas y jugar con ellas.
- Para mi eso es lo mejor de todo. Si no me aburriria. En cambio de esta forma tengo que esperar a que sea de noche y ademas contar con la suerte de que este despejado para reencontrarme con el estatico espejo de mi imaginacion.
- Pensar que si no existiera la noche jamas podriamos apreciarlas…
Mamerto Menapace tiene un cuento en un libro que dice justamente eso del final y del título, que sólo en la oscuridad podemos ver las estrellas. Que durante el día estamos como metidos en una cárcel de luz, la luz nos ata a lo cercano y sólo podemos ver lo que tenemos acá, casi al alcance de la mano. Sin embargo en la noche, cuando no vemos nada de lo que nos rodea, es cuando podemos ver lo que está más allá de nosotros.
A veces los peores momentos de nuestra vida son en los que descubrimos las verdades más hermosas y sólidas.